Por Mauricio Poblete
Los condenados culpables por el delito de robo con homicidio participaron en la muerte de un trabajador de 37 años de edad, con quien se habían reunido supuestamente para compartir en un predio frutícola.
CURICO. – El Tribunal oral en lo penal determinó aplicar una sanción drástica de 18 años de cárcel efectiva, contra el hombre y la mujer, Nicolás Ignacio Cortes Duarte e Ivonne del Carmen Pezoa Gutiérrez, condenados culpables del delito de robo con homicidio, hecho que el 14 de febrero del año pasado le costó la vida a un trabajador de 37 años de edad, Aníbal Valenzuela Figueroa, en el sector Entrerrios, cerca de Lontué, en la comuna de Molina.
Recordar que el hecho se registró en una plantación de frutales donde la víctima y la pareja habían acordado reunirse, supuestamente para compartir. Ella, de 21 años, en su testimonio en juicio, indicó que estuvo en ese lugar, pero que se había retirado antes, por lo que dijo, que no participó en los hechos que se produjeron después, con consecuencias fatales.
Hechos acreditados
La segunda sala del tribunal finalmente desechó el testimonio de la joven, acogiendo los argumentos del Ministerio Público, lo que llevó a las magistradas a condenar culpables, por igual, a ambos, por la sustracción de una bicicleta del trabajador y también de su muerte, es decir por el delito de robo con homicidio.
En los antecedentes dados a conocer en el juicio se logró acreditar que la pareja había citado a la víctima para reunirse en una plantación de kiwis, en la zona de Entrerrios, supuestamente para consumir una cerveza y para saldar una deuda de dinero. Fue allí donde con elementos contundentes y cortante atacaron a Valenzuela, causando lesiones de extrema gravedad que le ocasionaron la muerte.
Al descubierto
El asesinato quedó al descubierto gracias a los abuelos del sujeto, autor material del crimen, quienes alertaron a carabineros que su nieto había llegado a casa en una bicicleta que no era de su propiedad, y más aún con sus ropas ensangrentada. De esa forma el individuo de 27 años de edad fue detenido a los meses siguientes de ocurrido el homicidio, mientras que su pareja, la mujer de 21 años, fue aprehendida, cuando salía a la calle, supuestamente con la intención de entregarse, a las horas de ocurrido el hecho, según ella dijo.
Solo 18 años
La fiscal jefe del Ministerio Público en Molina, Lucy Bustamante en el cierre del juicio pidió cambiar la pena solicitada, de 20 años de cárcel efectiva, a cadena perpetua simple, argumentando que se habían agregado agravantes, como por ejemplo que ambos, [MPV1] mientras ejecutaron el crimen, estaban cumpliendo sanciones emitidas por la justicia. En tanto la abogada querellante, del programa de apoyo a víctimas, Bárbara González, también pidió una alta pena, también de presidio perpetuo.
Finalmente, la jueza Paulina Rodríguez ayer dio lectura a la sentencia, la que establece que la pareja deberá cumplir una pena de 18 años de cárcel efectiva, cada uno de ellos. A la mujer se consideran como abono a la pena, los 519 días que ha permanecido privada de libertad, mientras que al individuo se abonan los 362 días que ha estado en prisión preventiva desde su detención.
Familia desconforme
Jorge Valenzuela, Hermano de la víctima, dijo que están “desconformes, nos dio pena saber que se minimizó algo tan grave, y que llegó a solo 18 años, descontando además (a la pena) tiempo que llevan reclusos. Lo lamentamos como familia, vamos a ver qué más podemos hacer, y lamentamos también por la gente, por la comunidad cercana; esperábamos algo más, pedíamos a lo menos 20 años, esperábamos que la ley hubiera puesto mano dura y se hubiera hecho justicia, y vemos que no se hizo justicia realmente”, afirmó.