(Por Mauricio Poblete)
En seis meses CENCO Curicó recibió más de 75 mil y de ellas, más de 50 mil correspondieron a inoficiosas, llamadas cortadas, o pitanzas.
Uno de los cientos de procedimientos policiales activado tras un llamado a la Central de Comunicaciones (CENCO) terminó dejando en evidencia una preocupante realidad hoy presente en todo el país: la alta cantidad de denuncias falsas o consultas inoficiosas que a diario recibe carabineros, y que hace perder el tiempo a la policía uniformada en vez de atender una real emergencia.
El ejemplo operativo mencionado se originó luego que se alertara sobre un supuesto robo en un sector residencial de la ciudad. Sin embargo, al llegar al sitio, personal de Carabineros constató que el domicilio señalado no existía. Tampoco había ocurrido delito alguno, confirmándose que se trataba de una “pitanza”, es decir, una broma de mal gusto realizada a través del número de emergencias 133.
Situación no es aislada
Este tipo de situaciones no es aislado. De acuerdo con cifras oficiales, a nivel nacional cerca del 80 por ciento de las llamadas que recibe Carabineros corresponden a alertas falsas. La situación es igualmente preocupante en Curicó, donde de un total de 75 mil solicitudes de ayuda en seis meses, más de 50 mil son llamadas sin el fundamento de la emergencia, realizadas por personas que mal utilizan el sistema.
El jefe (s) de la Central de Comunicaciones (CENCO) de Curicó, suboficial mayor, Jaime Gallegos, advirtió sobre el impacto que generan las llamadas indebidas al número de emergencias 133, las que en muchos casos, en la mayoría terminan entorpeciendo la labor policial. “Este, el 133, es un nivel de emergencias y precisamente está para eso, para prioridades de ese tipo, pero muchas veces la comunidad, personas, lo ocupan para otros fines”, contó.
Variedad de inoficiosas
Agregó que las denominadas llamadas “inoficiosas” abarcan una amplia variedad de situaciones. “Hay personas que llaman para alertar de supuestos accidentes o incendios que luego se comprueba que no existen, pero también están quienes solicitan información como la farmacia de turno, direcciones o incluso los dígitos de restricción vehicular en Santiago, u otras consultas que claramente no corresponden a una emergencia”, dijo.
Gallegos fue enfático en recalcar que el 133 está destinado exclusivamente para emergencias reales, subrayando las consecuencias que genera el mal uso de este canal. “Mientras está entrando una de estas llamadas inoficiosas, una verdadera emergencia puede estar en espera, con la pérdida de tiempo que eso implica, el cual es valiosísimo en situaciones extremas. Además, muchas veces frente a llamados falsos se destina un dispositivo policial, pudiendo haber sido utilizado en un hecho real”, explicó.
Solo 25 mil son reales
En cuanto a cifras el oficial de carabineros mostró cifras de la provincia de Curicó, en que las unidades de carabineros dependen de 4 comisarías (Curicó, Licantén, Teno y Molina), hacia las cuales se destinan los procedimientos. “En seis meses CENCO recibió un total de 75 mil 680 llamadas y de ellas 50 mil 650 son inoficiosas, llamadas cortadas, o pitanzas, lo que equivale a que solo 25 mil 130 activaron un procedimiento para una situación real”, explicó.
Al ser consultado indicó que por la experiencia se ha establecido que una buena parte de estas cifras provienen desde establecimientos educacionales, llamadas que se producen principalmente en horarios en que los alumnos están fuera de clases, es decir en recreos o de salida e ingreso al plantel. Agregó que estas “alertas” recientemente tendieron a incrementarse entre inicios y mediados de abril, junto a las supuestas amenazas de tiroteos en colegios.
Farmacias, direcciones y otras
En tanto, sobre los llamados “inoficiosos”, como las consultas por farmacia de turno, de una dirección, u otras similares, Gallegos, indicó que carabineros, los operadores en CENCO, de igual forma las respondes dentro de lo posible, “pero hay que recordar e insistir que el nivel 133 está orientado a las llamadas de emergencia, para atender situaciones que estén colocando en riesgo la integridad o la vida de las personas”, afirmó.
Sostuvo que hay números telefónicos que se repiten, tanto para “pitanzas” como en llamadas inoficiosas. “Sin embargo pese a que los conocemos, incluso identificados a sus propietarios, no podemos hacer mucho porque la norma no sanciona este tipo de situaciones –añadiendo- que existe un (proyecto de) ley, la 18.216 que duerme desde el 2013, la que quiere hacer hincapié y dar a conocer una pena alternativa, pecuniaria, (económica) para quienes realicen este tipo de llamados, pero aún sale promulgada”.
“Por eso es que estamos realizando el llamado a la comunidad a tomar conciencia de la importancia de esos segundos de llamadas, que para algunos puede significar una broma, pero para otras personas puede significar un accidente, un robo en su casa, o su vida en una situación de emergencia; por ello el llamado a la conciencia, y los padres a conversar con sus hijos sobre esto, porque puede ser muy importante en una situación extrema”, puntualizó.